¡Feliz verano!

Opinión17/07/2026 José Luis Romero

1

A veces enfrentarse a un folio en blanco es un ejercicio de imaginación y esfuerzo creativo ímprobo ante la ausencia de notoriedad de la naturaleza que sea. En otras ocasiones el esfuerzo está en seleccionar algún tema del conglomerado de hechos, actos y situaciones que nos desbordan por doquier y que complica sobre manera la elección de un tema sobre el que tratar. Exceso y sobre abundancia acumulativa que parece no tener fin, es lo que se cierne sobre todos y cada uno de nosotros.

Actualmente, la épica de nuestra selección alcanzando con mérito propio unas semifinales trabajadas de manera impecable, contrasta con el dolor por la pérdida de vidas humanas y el desastre ecológico del terrible incendio de Los Gallardos, con una colaboración y cooperación entre administraciones que ha dejado en evidencia a la censurable gestión de otras catástrofes que nos han asolado no muy alejadas en el tiempo y con pérdidas de vidas humanas y daños colaterales inmensos que nos ha hecho estremecer a todos. Al igual que la sucesión de actos deleznables de corrupción, procesos judiciales a batiburrillo con políticos, familiares, adláteres y cooperadores de distintos ámbitos y jueces con manifiesta ambición de notoriedad con decisiones y resoluciones más propias de folletines novelescos que de rigor procesal.

Estas resoluciones han provocado una alteración en las tranquilas conversaciones de taberna, contaminadas por alusiones a togas, tribunales, investigados, procesados, interrogados y penados, ucos, pruebas y doctrinas de árboles contaminados, tratos de favor, comisiones ilegales,  prevaricaciones,  joyas , rescates, descrédito de buena parte de la clase política y de los grandes partidos, así como de los menos voluminosos, bajo cuya sombra crecen y se multiplican las despreciables esporas que ponen en tela de juicio el sistema democrático. Estas esporas alientan a los salva patrias a enarbolar los mensajes antidemocráticos, xenófobos, discriminatorios y prioritarios para aquellos que constituyen la salvaguarda de la patria como unidad de destino en lo universal, que ya sirvió como banderín de enganche en nuestra horrible contienda nacional que asoló a nuestra querida España y la sumió en el ostracismo y en la noche de los tiempos durante más de 40 años.

También hay quienes prefieren no sacar ejemplo de la barbarie pasada y la justifican o blanquean con ese tupido velo que pretenden echar negando la memoria histórica o que lo pasado pasado está no siendo bueno removerlo, y calificar sin sosiego ni descanso la ilegitimidad de un gobierno salido de las urnas, pretendiendo sacralizar que el único gobierno legítimo es al que ellos aspiran por sentirse acreedores y depositarios del poder emanado de la deidad, cuales monarcas parlamentarios de sangre azul, sin más proyecto político que hacer caer al gobierno de coalición, con el que se han conseguido avances sociales, económicos, de protección de los sectores más desfavorecidos y marginales y con un crecimiento económico y de empleo nunca alcanzado en nuestra historia y reconocimiento internacional de nuestro país. Un gobierno firme ante las injusticias, las guerras y los genocidios, el cambio climático y el fenómeno de la inmigración ilegal, con la oposición frontal de los Feijoó, Abascal y el aliado neoyorkino.

Al margen de lo anterior e inmersa en todo ello, nuestra ciudad afronta la segunda quincena de julio, con menos chiringuitos pero con esa gran  afluencia de foráneos de lugares diversos, motivada por la sugerente y amplia oferta turística que desde hace  décadas nos posiciona como un lugar privilegiado y preferente de destino turístico, en el que la hospitalidad y el acogimiento de los portuenses hacen que el disfrute del verano  sea  esperado, deseado y compartido  con cuantos  tienen  la dicha de  reencontrarse o visitarnos por vez primera.

Feliz Verano para todos y todas.

José Luis Romero, abogado.

Te puede interesar
Lo más visto