



Según los sondeos, prospecciones, cábalas y deseos, todo parece vislumbrar que ‘El Juanma’ revalidará su mayoría absoluta para poder seguir deteriorando la sanidad pública y todo el resto del sector que sea susceptible de privatización, pues, al margen de estas actividades, la gestión de gobierno del barón ramplón sonriente arroja más sombras que luces.
Pero parece que eso no importa al sufrido ciudadano que, hartos de estar hartos, se cansaron de acudir a las urnas y de ahí unos resultados de los comicios que, ideológicamente, poco se corresponden con un electorado que pervive malviviendo, empobrecido y casi desahuciado y sin servicios que lo amparen, recojan o consuelen.
Si los socialistas lo hicieron tan mal que tuvieron como castigo el desalojo de San Telmo, no es comprensible que, caducado el arrendamiento y con el trabajo mal hecho o por hacer, ‘el Juanma Moreno’ pueda continuar como inquilino del Palacio presidencial andaluz, salvo que la fe de sus correligionarios y la apatía y el desencanto de los agnósticos contrarios se conjuguen para que la participación escasa y el aditivo D’Hondt obre el encuestado resultado.
Tras casi ocho años presidiendo la Junta, el carácter bonachón y la sonrisa complaciente le ha dado un aura de buena persona sin más, pues la gestión al frente del gobierno andaluz, no se ha caracterizado por ningún logro significativo y sí por un deterioro progresivo de los servicios públicos, sobre todo sanidad con una precarización cada vez más acuciante, listas de espera eternas y para colmo el fiasco de los cribados de cáncer de mama. Una privatización galopante del sistema público en la que los conciertos con la sanidad privada no solo no han mejorado la prestación del servicio, sino que la ha encarecido para el erario público y empobrecido para el usuario a la vez.
Han sido las políticas del gobierno de la nación las que han sacado del ostracismo a un gobierno plano y sin ideas, que ha viajado a lomos de la zozobra con la sujeción que las políticas de empleo y las medidas económicas exitosas del gobierno de Sánchez le han aportado y que Juanma ha presumido capitalizar como propias.
Ese temor a que la quietud de la balsa se altere y desborde, le ha llevado a lanzar el SOS desesperado de que necesita revalidar la mayoría absoluta que sabe pende de un hilo y solapadamente se muestra abierto al apoyo de VOX, soto voce, pues al igual que su compañera la presidenta extremeña, primero despreció y acto seguido consorció el vínculo con la extrema derecha para mantenerse en el gobierno y retener la presidencia de la Comunidad.
A todo periodo largo de calma producido por la ineficacia en la gestión le sucede, sin solución de continuidad, un hastío insoportable de los ciudadanos que pone en peligro la continuidad de su pobre gobernanza, de ahí que, temeroso de ahogarse en su quietud, haya urdido la tempestad de la colaboración de Vox a la que por mucho que niegue hasta tres veces, acogerá con los brazos abiertos sin importar el diezmo que haya que pagar y que sufrirán todos los andaluces.
El próximo día 17 no se puede dejar pasar la oportunidad de inundar las urnas con votos que posibiliten un cambio social que dé paso a un gobierno progresista y acabe con las veleidades excluyentes de la extrema derecha y de las nefastas formas de gobierno a las que nos ha estado sometiendo el Partido Popular durante sus dos periodos de gobierno de la Junta de Andalucía.
Que la participación histórica sea la noticia y como resultado el cambio de ciclo, tan necesario para el desarrollo y progreso de nuestra sociedad que nos traiga un gobierno progresista necesario para nuestra Andalucía.
José Luis Romero Pacheco
Abogado







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