

La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del CEIP José Luis Poullet ha manifestado su profunda preocupación por la grave falta de recursos humanos destinados a la atención del alumnado con necesidades educativas especiales y de refuerzo en el centro portuense.


El colegio escolariza a niños que requieren apoyos específicos para garantizar su derecho a una educación inclusiva y de calidad, según establece la legislación educativa vigente. Sin embargo, la dotación de profesionales especializados resulta claramente insuficiente para atender a quienes más lo necesitan.
Desde hace varios cursos, el AMPA reclama que la maestra de Audición y Lenguaje deje de estar compartida con otro centro, dado el elevado número de alumnos que requieren su atención directa y continuada. Actualmente, en Educación Primaria solo hay una figura de Refuerzo Educativo, lo que provoca que cualquier ausencia docente deje al alumnado sin apoyo. En Educación Infantil, este recurso no existe, a pesar de contar con alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) y otros que, sin diagnóstico, necesitan apoyo para compensar dificultades de aprendizaje.
Además, algunos alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) no reciben el apoyo de la figura de voluntariado o sombra. En uno de los casos, aunque el recurso ha sido concedido, todavía no se ha incorporado debido a retrasos burocráticos, lo que vulnera los derechos del alumno.
El AMPA alerta de que esta falta de recursos no solo limita el progreso académico, personal y emocional de los alumnos, sino que también afecta al funcionamiento general del centro y sobrecarga al profesorado. “Curso tras curso, las necesidades están diagnosticadas y reconocidas, pero no se traducen en los recursos necesarios para darles respuesta”, afirman.
Por ello, el AMPA considera inaceptable que la inclusión educativa se reduzca a un discurso mientras no se garantizan los medios humanos necesarios. La atención a la diversidad no es un privilegio, sino un derecho fundamental.
La asociación exige a la administración educativa una respuesta urgente y eficaz que incluya el incremento inmediato de personal especializado y una planificación adecuada para garantizar una atención digna y de calidad al alumnado con necesidades educativas especiales y de refuerzo. “Invertir en estos recursos es invertir en una sociedad más justa, inclusiva y respetuosa con la diversidad”, concluyen.











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