



La Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros iniciará a partir del próximo lunes la retirada parcial del andamio y del vallado de obra instalado en su fachada lateral, concretamente en el tramo comprendido entre la puerta principal y la calle San Sebastián, en el marco de los trabajos de restauración en curso.
Esta actuación permitirá liberar dicho espacio antes del inicio de los desfiles procesionales, con el objetivo de compatibilizar el desarrollo de las obras con la actividad litúrgica y cofrade en uno de los enclaves más representativos de la ciudad durante la Semana Santa.
Los trabajos se integran en la Fase II del proyecto de restauración de fachadas, correspondiente al entorno de la Plaza de España. Según la planificación técnica, la parte superior de la mitad izquierda de esta fase ya ha sido completada, lo que posibilita el desmontaje del andamiaje, aunque se mantendrán elementos de protección en los chaflanes mientras se ejecutan remates en la zona baja.
Por su parte, la mitad derecha de esta fase tiene prevista su finalización a finales del mes de mayo. La intervención se ha intensificado tras los desprendimientos detectados recientemente en la fachada de la Puerta del Perdón, en la calle San Sebastián, lo que obligó a establecer un perímetro de seguridad, restringir el acceso por esta entrada y colocar una red de protección en el interior del templo para salvaguardar el trascoro.
En paralelo, continúan otras actuaciones recogidas en el plan global de restauración, entre ellas la futura Fase III —pendiente de financiación por parte de la Diputación—, la intervención en la fachada del ábside, a la espera de autorización de Cultura, y la redacción del proyecto correspondiente a la Puerta del Sol.
Asimismo, siguiendo criterios técnicos de conservación, se han reubicado varias de las principales obras pictóricas del templo para mejorar su protección y visibilidad, incluyendo los lienzos de la Virgen de Guadalupe y la Virgen de la Merced, ahora situados en el entorno de la capilla de la Patrona, así como otras piezas distribuidas en distintos puntos del interior.
Con esta actuación, la Prioral afronta la próxima Semana Santa con una mejora significativa en su fachada, al tiempo que avanza en un proceso de restauración que busca recuperar progresivamente el valor patrimonal.









Los chiringuitos de Puerto Sherry: las claves que decidirán su futuro





















