

La borrasca Leonardo vuelve a situar la seguridad en el centro de la agenda pública este miércoles 4 de febrero, con efectos directos sobre la actividad laboral en Andalucía. La Junta de Andalucía ha decretado la suspensión de la actividad educativa presencial —salvo en Almería— y ha recomendado limitar al máximo los desplazamientos en las zonas más expuestas al temporal.


El presidente autonómico, Juanma Moreno, ha insistido en la necesidad de reducir la movilidad allí donde los avisos meteorológicos son más severos. En paralelo, el Ejecutivo andaluz ha solicitado al Estado el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias para atender posibles incidencias y reforzar la respuesta ante situaciones de riesgo.
Desde el punto de vista laboral, la normativa es clara. El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a ausentarse del trabajo con salario cuando concurren causas de fuerza mayor que impiden el acceso al centro laboral, como ocurre en episodios de meteorología adversa o ante restricciones dictadas por la autoridad. Este permiso puede extenderse hasta cuatro días, prorrogables si persisten las circunstancias excepcionales.
La legislación también contempla alternativas para mantener la actividad cuando sea posible, como el teletrabajo, siempre que la naturaleza del puesto lo permita y la empresa garantice los medios necesarios.
Con avisos activos por lluvias intensas, viento y riesgo de inundaciones, los responsables de emergencias subrayan que la protección de las personas debe prevalecer sobre cualquier obligación ordinaria. El actual episodio meteorológico refuerza así un mensaje común: ante el riesgo, la ley respalda la prudencia y preserva los derechos de los trabajadores.









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