



La junta directiva de la Federación Local de Asociaciones Vecinales (Flave) 'Sol y Mar' se ha reunido esta semana con la asociación vecinal Barrio Obrero para conocer de primera mano las principales necesidades y reivindicaciones de este barrio portuense.
El presidente de la federación, José Rodríguez, estuvo acompañado por el responsable de Mantenimiento Urbano y Medio Ambiente de la Flave, Moisés Zapata. Por parte de Barrio Obrero participaron su representante, Angelines Mancha, miembros de la junta directiva y varios vecinos.
La principal demanda trasladada durante el encuentro fue la necesidad de acometer una remodelación integral de la plaza Tula Ruiz Golluri. Los vecinos recuerdan que existía un compromiso del alcalde, Germán Beardo, para actuar en este espacio, una actuación que, aseguran, todavía no se ha materializado. Subrayan que se trata de una plaza muy transitada, especialmente durante los meses de verano, tanto por los residentes como por las personas que acuden al centro de salud Pinillo Chico o al mercadillo semanal de los martes.
Según la Flave, la plaza presenta un importante estado de deterioro y, en algunos puntos, resulta incluso impracticable.
Otra de las reclamaciones hace referencia al repintado de la señalización horizontal. Los vecinos explican que, tras las obras de asfaltado realizadas recientemente en la zona próxima al cuartel de la Guardia Civil, se renovaron las marcas viales y los pasos de peatones de ese entorno, pero no se extendieron los trabajos al interior del barrio. Denuncian que muchos pasos de peatones apenas son visibles, lo que supone un riesgo para la seguridad de peatones, especialmente de niños y personas mayores.
Desde hace años, la asociación vecinal también viene denunciando el deterioro del pavimento y de numerosas aceras, muchas de ellas levantadas, una situación que provoca frecuentes caídas en un barrio con una elevada población de personas mayores. Por ello, reclaman una actuación integral que permita mejorar la accesibilidad y la seguridad de los vecinos.
La limpieza constituye otra de las principales preocupaciones. Los residentes lamentan que los trabajos más intensivos solo se lleven a cabo los días de mercadillo y únicamente en la zona donde se instala, mientras que el resto del barrio permanece desatendido durante buena parte de la semana. Consideran que esta falta de mantenimiento favorece la proliferación de roedores, especialmente durante los meses de verano.
La pista deportiva es otra de las reivindicaciones históricas de Barrio Obrero y cuenta también con el respaldo de la Flave. Los vecinos denuncian que se trata de una instalación que continúa siendo utilizada pese a su deterioro y que el Ayuntamiento no ha acometido las mejoras necesarias. A ello se suma el mal estado del parque situado junto a la pista, donde existen zonas con el pavimento levantado, escaso espacio útil y acumulación de suciedad. Asimismo, consideran insuficiente el alumbrado de este entorno, lo que incrementa la sensación de inseguridad cuando cae la noche.
La falta de accesibilidad es otro de los problemas expuestos durante la reunión. En la plaza situada junto al centro de salud Pinillo Chico, los vecinos denuncian que el único paso entre ambos niveles es una escalera, sin una rampa alternativa que permita el tránsito de personas con movilidad reducida, usuarios de sillas de ruedas, familias con carritos de bebé o personas con dificultades para desplazarse.
Desde la Flave consideran que Barrio Obrero requiere una mayor atención por parte del Ayuntamiento, especialmente por albergar el centro de salud Pinillo Chico y el servicio de Urgencias, lo que convierte la zona en uno de los espacios con mayor tránsito diario de vecinos y usuarios de la ciudad. La federación reclama una actuación integral que permita mejorar el estado del barrio y la calidad de vida de quienes residen en él.




























