El precio de los carburantes ha comenzado a repuntar en la provincia de Cádiz en paralelo a la escalada del conflicto en Oriente Próximo. Las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán han provocado un incremento en los mercados internacionales del petróleo que ya se refleja en los surtidores.
Según la evolución registrada en los últimos días, el litro de diésel, que en algunas estaciones llegó a situarse en torno a 1,14 euros, supera ahora los 1,26 euros en los puntos más económicos, mientras que en otras gasolineras alcanza los 1,41 euros. En el caso de la gasolina sin plomo 95, el precio más bajo en la provincia ronda los 1,32 euros por litro, aunque en estaciones no ‘low cost’ puede acercarse a los 1,60 euros.
En El Puerto, a las 13:36 horas de este martes 3 de marzo, momento de publicación de este artículo, la estación con el precio más bajo es Petro Grado, con la gasolina a 1,349 euros por litro, seguida de PetroPrix, en torno a 1,389 euros. En el extremo contrario se sitúa Moeve, con un precio de 1,542 euros por litro.
Dentro del segmento de gasolineras ‘low cost’, varias estaciones mantienen los precios más competitivos del municipio, en torno a 1,339 euros por litro de gasolina. Es el caso de Ballenoil, situada en la Carretera N-IV km 653,2; Petroprix, en la calle Albert Einstein, 17; y GM Oil, en la calle El Palmar, 11. También figura Petrol&Go, abierta 24 horas y con servicio de autolavado, y CLC Calidad Low Cost, ubicada en la calle Alfred Nobel, 9, destacada por sus precios ajustados.
El encarecimiento coincide con la subida del crudo en los mercados internacionales. El barril de Brent, referencia en Europa, ha registrado incrementos superiores al 8 % en las últimas sesiones, situándose en torno a los 79 dólares, frente a los 72,48 dólares del cierre anterior. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también ha experimentado un alza similar.
De mantenerse la tensión geopolítica, los analistas advierten de que el precio del petróleo podría seguir al alza, lo que tendría un efecto directo en los carburantes y, por extensión, en los costes del transporte y en otros bienes de consumo.































