

Desde este lunes han comenzado en El Puerto de Santa María los trabajos para la retirada de los restos del Vaporcito, una actuación motivada por el avanzado deterioro de la histórica embarcación y agravada por los últimos temporales de lluvia y viento registrados en la ciudad.
Las labores, que se desarrollarán entre este lunes y el martes, contemplan el desmontaje de las estructuras más dañadas. La cabina correspondiente al puente de mando del Adriano III será preservada con el objetivo de intentar su restauración como último vestigio de un buque que durante décadas fue uno de los símbolos más reconocibles de El Puerto.
Ante el estado del barco y la previsión de nuevas lluvias intensas, el Ayuntamiento de El Puerto había instado con anterioridad a las partes implicadas a adoptar una decisión definitiva para evitar un mayor riesgo estructural.
Desde el consistorio se recordó que el Adriano III estaba declarado Bien de Interés Cultural (BIC) de titularidad privada, perteneciente a la Asociación de Amigos de El Vaporcito, y ubicado en suelo de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, lo que limitaba las competencias municipales tanto sobre el bien como sobre su emplazamiento.
Con la retirada de la embarcación, el espacio que ocupaba en el paseo fluvial quedará ahora despejado, poniendo fin a un proceso que culmina en el desenlace menos deseado, pero sí el más previsible tras años sin decisiones firmes sobre su conservación o su futuro.































