

La ampliación del plazo de ejecución de la pasarela peatonal sobre el río Guadalete en el muelle San Ignacio confirma, a juicio de VOX El Puerto, que el equipo de Gobierno vuelve a jugar con los tiempos de una obra estratégica para hacerla coincidir con el calendario electoral municipal. La Junta de Gobierno Local ha sido convocada con carácter extraordinario este 7 de abril para aprobar precisamente esa ampliación, un movimiento que llega cuando el plazo anunciado para la nueva adjudicación ya debería estar prácticamente agotado.
Desde el partido sostienen que la pasarela se ha convertido en el ejemplo perfecto de una política basada más en la propaganda y los anuncios grandilocuentes que en la gestión. Recuerdan que esta infraestructura ya arrastra un largo historial de tropiezos: el contrato inicial estaba cofinanciado con fondos europeos, pero la quiebra de la empresa adjudicataria, además implicada en la investigación del caso Koldo, acabó haciendo naufragar el primer contrato y provocó también la pérdida de esa financiación europea. Lejos de asumir responsabilidades, el equipo de Germán Beardo ha reactivado el proyecto con una adjudicación de más de 2,7 millones de euros y vuelve a ligar la pasarela a nuevos fondos europeos que podrían destinarse a otras prioridades de la ciudad.
Para VOX, lo más grave es que, después de todos esos errores, ahora se pretenda vender como normal una nueva ampliación del plazo. “Aquí no estamos viendo una simple incidencia de obra. Estamos viendo cómo se estira un proyecto que ya llega tarde y mal, con el riesgo evidente de que se quiera reservar la inauguración para la antesala de las elecciones municipales del año que viene”, señalan desde la formación.
La formación subraya además que sigue sin entenderse que la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz no vaya a asumir el coste de una infraestructura ligada al desarrollo de la margen portuaria, después de que Germán Beardo haya sostenido en más de una ocasión que existía un compromiso de la APBC para hacerse cargo de esa financiación. “Beardo prometió que esta obra no la pagarían los portuenses porque la Autoridad Portuaria acabaría asumiendo su coste, pero hoy vemos que aquello también formaba parte del relato. Al final, los fondos europeos se perdieron, el contrato anterior saltó por los aires y el coste económico va a recaer sobre los portuenses”, señalan desde el partido.
“Lo que no puede hacer el Gobierno de Beardo es usar esta obra como escaparate político. Después de perder fondos, después de la caída del contrato anterior y después de acabar repercutiendo su coste en los vecinos, ahora solo faltaba alargarla para intentar inaugurarla en plena antesala electoral”, añaden desde el partido.
Para VOX, El Puerto no necesita más obras gestionadas al ritmo de la foto y del cálculo electoral, sino transparencia, rigor y respeto por el dinero público. La formación considera que, después de perder financiación europea, sufrir la caída del primer contrato y acabar cargando el proyecto al presupuesto municipal, lo mínimo exigible es que el Gobierno local dé explicaciones claras a los portuenses sobre el coste real, los retrasos acumulados y el motivo de esta nueva ampliación.


























