
El histórico Monasterio de la Victoria se convierte desde este viernes en el gran escaparate de la moda andaluza con el inicio de la V Pasarela El Puerto Flamenco, una cita ya consolidada en el calendario provincial. Durante tres jornadas, hasta el 1 de marzo, el enclave reunirá a diseñadores consagrados, firmas emergentes y artistas del panorama regional, reforzando la proyección cultural y comercial de la ciudad.
Organizada por CBC Eventos y Comunicación con la colaboración de la concejalía de Fiestas, la pasarela combina tradición y vanguardia en un formato que trasciende lo puramente estético. El teniente de alcalde de Fiestas y Comercio, David Calleja, subrayó en la inauguración el peso de un evento “plenamente consolidado” que dinamiza el comercio local y sitúa a El Puerto en el mapa del sector.
La directora de CBC, Claudia Bautista, agradeció el respaldo institucional y destacó el carácter renovado de esta edición, que mantiene además su vertiente solidaria: parte de la recaudación se destinará a la Asociación de Autismo de El Puerto de Santa María. Como madrina de la quinta edición fue presentada la diseñadora portuense Ángeles Verano.


El programa arranca con el baile de la Academia de Carmen Morales y el Concurso de Diseñadores Emergentes, antes del desfile del sanluqueño Paco Miranda y la entrega del premio al ganador. El sábado, coincidiendo con el Día de Andalucía, desfilarán firmas de distintos puntos de la comunidad en una jornada que alternará propuestas florales, colecciones de raíz tradicional y apuestas contemporáneas, con acompañamiento musical y coreográfico.
El domingo estará marcado por el reconocimiento a figuras del sector como la diseñadora Teressa Ninú, el torero Miguel Andrades y el sastre portuense Salvador Egea, en un homenaje que combinará moda y espectáculo flamenco. La clausura llegará con el desfile de Vanguardia Crea y la entrega del premio a la modelo destacada.
Con entradas a precios populares y una zona de stands para comerciantes y artesanos, la Pasarela refuerza su papel como motor económico y cultural. Moda flamenca, identidad y comercio local vuelven a darse la mano en una cita que confirma la capacidad de El Puerto para convertir su tradición en oportunidad.






























