

El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María mantiene su estrategia contra el incivismo y el abandono de residuos en la vía pública mediante la vigilancia de la Policía Local y de inspectores, y la tramitación de las correspondientes denuncias. Las actuaciones continúan en distintos puntos de la ciudad para impedir que determinados comportamientos perjudiquen la limpieza, la salubridad y la convivencia de los portuenses.
En una de las últimas intervenciones, los agentes de la Policía Local, a través del grupo de paisano, sorprendieron a una persona depositando 11 bidones de pintura, otros envases de disolventes y cartones en un contenedor destinado a residuos orgánicos. Los hechos han sido denunciados y pueden conllevar una sanción de hasta 750 euros, conforme a la normativa municipal aplicable.
Esta actuación se suma a las medidas de vigilancia desarrolladas durante los últimos días en la calle Yerba, donde la Policía Local ha intensificado los controles después del cambio de ubicación de los contenedores, a petición de los vecinos. La medida, adoptada por motivos de accesibilidad y en respuesta a las quejas vecinales, habilitó un nuevo punto de depósito señalizado a menos de un minuto a pie del emplazamiento anterior.
Pese a la cercanía de la nueva ubicación, algunos ciudadanos continuaron depositando bolsas de basura en el punto antiguo, lo que motivó la intervención policial y la imposición de numerosas denuncias durante la pasada semana.
El teniente de alcalde de Policía Local y Seguridad, Jesús Garay, insiste en que el Ayuntamiento mantendrá una política firme frente a quienes incumplen las normas de limpieza y utilizan indebidamente los espacios públicos. La vigilancia, tanto mediante agentes de paisano como a través de otros medios de control, permite detectar estas conductas, identificar a sus responsables y exigirles que respondan por sus actos.
“El Puerto no es un vertedero y no vamos a mirar hacia otro lado ante quienes ensucian nuestras calles. No tiene sentido dejar la basura en un lugar donde ya no corresponde cuando existe un punto habilitado a menos de un minuto andando. Las normas son para todos y quien decide incumplirlas debe asumir las consecuencias”, señala Garay.
El responsable municipal recuerda que abandonar residuos en lugares no autorizados no solo deteriora la imagen de la ciudad, sino que también perjudica la convivencia y obliga a destinar recursos públicos a corregir comportamientos evitables. En el caso de residuos como pinturas y disolventes, resulta especialmente importante utilizar los canales adecuados para su gestión, en lugar de depositarlos en contenedores destinados a la basura orgánica.
El Ayuntamiento recuerda que las sanciones por estas conductas pueden alcanzar los 750 euros, según los hechos y su calificación. La actuación municipal se enmarca en la línea de trabajo anunciada para aumentar las denuncias contra el incivismo, reforzar la vigilancia y evitar que el abandono de residuos quede impune.
El objetivo es claro: mantener las calles limpias, proteger los barrios y garantizar que el comportamiento de unos pocos no perjudique al conjunto de los portuenses. El Ayuntamiento continuará actuando sobre el terreno y sancionando los incumplimientos para que el respeto al espacio público sea una responsabilidad compartida.





























