



La Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros vive uno de los momentos más relevantes de su historia contemporánea con el desarrollo de un ambicioso proyecto de restauración que permitirá recuperar tanto el edificio como buena parte del patrimonio histórico, artístico y documental que alberga. La iniciativa, considerada la mayor intervención integral acometida en el templo en las últimas décadas, reúne la colaboración de administraciones públicas, la Diócesis de Asidonia-Jerez, especialistas en conservación y mecenas privados para garantizar la preservación del principal monumento histórico de El Puerto.
Las actuaciones se desarrollan de forma simultánea en tres grandes áreas. La primera corresponde a la restauración arquitectónica del inmueble, con una inversión superior a los 438.000 euros destinada a rehabilitar las fachadas de las capillas que dan a la Plaza de España y ejecutar mejoras en las cubiertas para reforzar la conservación estructural del edificio.
Paralelamente, se trabaja en la recuperación de los bienes muebles más valiosos de la Basílica. Entre ellos destacan los 56 libros corales conservados por la parroquia, una colección excepcional fechada mayoritariamente entre los siglos XVII y XVIII que está siendo sometida a un proceso de limpieza, documentación y catalogación antes de afrontar su restauración. Los trabajos ya han permitido descubrir piezas de gran valor histórico, como un volumen procedente del convento de San Agustín con una miniatura iluminada, además de un ingenioso sistema de doble fondo en el armario donde se conservaban los cantorales para protegerlos de la humedad.
La restauración también alcanza a la pinacoteca de la Prioral. Los cinco grandes lienzos que presiden el ábside están siendo intervenidos para recuperar la luminosidad y los colores originales ocultos durante décadas bajo un barniz aplicado en el siglo XX. Hasta el momento ya se han restaurado tres de estas obras, que pueden contemplarse temporalmente en el coro del templo antes de su regreso al altar mayor.
El tercer gran proyecto será la restauración del histórico retablo de plata de la Capilla Sacramental, una obra de orfebrería realizada con plata procedente de Nueva España y donada a la Prioral en el siglo XVII. La intervención, financiada gracias al mecenazgo privado, devolverá el esplendor a una de las piezas más singulares del patrimonio artístico de El Puerto tras más de dos siglos sin una restauración integral.
Desde la Basílica destacan que el objetivo trasciende la mera rehabilitación del inmueble y pretende consolidar un proyecto compartido para preservar uno de los principales legados históricos, culturales y religiosos de la ciudad, promoviendo además la implicación de instituciones, especialistas y ciudadanía en la conservación del patrimonio.






























